El lunes, tras casi diez meses sin currar, volvi al trabajo.
Hace un mes o dos cuando pensaba en la vuelta me ponía mala, pero hoy dos días despues de volver a el, puedo decir que estoy contenta.
Suena mal, lo sé, y los remordimientos no me abandonan pero lo necesitaba. Necesitaba recuperar mi contacto con el mundo que tenía antes de todo lo que nos ha pasado y con un niño de cuatro años en plan tarzan y dos bebes en casa muchas horas sola con ellos, era para volverme loca.
Ya veremos en septiembre cuando haya que hacer juegos malabares para llevadas y recogidas de coles y guarderias y cuando me quiten de donde estoy ahora (en teoria estoy aqui hasta octubre solo).
Asi que rezare estos dos meses para que en septiembre suba el trabajo y pueda quedarme en mi sitio y para que mi tarzanete se comporte y no vuelva locos a los abuelos y a los yayos.
Lo cierto es que es duro estar en casa. Hay quien piensa que vives como una reina pero no es del todo cierto, lo sé.
ResponderEliminarHay un par de amigas que me dicen que ellas se van al trabajo a descansar y lo ciertos que en muchas cosas tenemos que desconectar un poco ya sea en el trabajo o una tarde de charla con las amigas. Cuidar de los hijos es maravilloso pero requiere un gran esfuerzo mental constantemente.
Un abrazo
Es bueno desconectar, y si tienes la suerte de tener un trabajo donde hacerlo...oleee!! Mucho animo para cuando les eches de menos.
ResponderEliminarEs que con tres debe ser la locura. Yo de momento como sólo tengo 1 y otro en camino disfruto un montón estando en casa pero la verdad es que tengo que trabajar porque no me puedo permitir prescindir de mi sueldo (y que dure que tal y como está el patio pinta todo fatal) así que tan contenta a la oficina vamos!! De todos modos hoy es mi último día y empiezo las vacaciones, tres semanas para intentar desconectar y coger fuerzas que el otoño se presenta complicado.
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